Si ya llevas algún tiempo buscando el mejor talento para tu empresa, seguramente te habrás arrepentido de alguna decisión. Si eres un emprendedor cuya startup está creciendo y temes contratar a la persona equivocada, no te preocupes: equivocarse es humano. Incluso los mejores directores de recursos humanos cometen errores. Lo importante es admitirlos y aprender de ellos. A continuación, analizamos los 7 errores más frecuentes al reclutar y cómo evitarlos.
Datos clave
- Los errores más comunes al reclutar incluyen limitar el proceso a la firma del contrato, ignorar el encaje cultural del candidato y alargar innecesariamente las fases de selección.
- Mantener una comunicación constante y estructurar adecuadamente las entrevistas permite reducir el abandono de candidatos en un 40% durante el proceso.
Los 7 principales errores en el ámbito del reclutamiento
Entrevistando a directores de recursos humanos y responsables de reclutamiento, hemos detectado que existen algunos errores principales que se repiten en el sector. A continuación, te los exponemos.
1- Entender el reclutamiento solo como la firma del contrato
Pensar que un proceso de reclutamiento termina cuando la persona candidata ha sido seleccionada es un grave error. La selección y la firma del contrato son solo una parte del proceso. Una vez que la persona firma, comienza tu labor para que se sienta bienvenida, conozca la cultura de la empresa y se integre correctamente.
2- Celebrar las victorias y negar los errores y fracasos
Todos los responsables de recursos humanos disfrutan al celebrar los éxitos en las incorporaciones, pero centrarse solo en lo positivo y no reconocer los fallos es un error. La función de RRHH va mucho más allá de incorporar personal. Incluye comunicarse, generar cultura de empresa y asegurarse de que los empleados estén alineados. Reconocer los errores y gestionarlos es fundamental para lograr mayores éxitos en el futuro.
3- Contratar a una persona que no encaja en la cultura de la empresa
Imagina que tienes que cubrir urgentemente un puesto de responsable de marketing sénior y, pese a haber entrevistado a varias personas, ninguna te convence del todo. Bajo presión, terminas eligiendo la opción «menos mala». El resultado habitual es que esta persona no encaje en la cultura empresarial, se marche o deba ser despedida en poco tiempo.
Lo que parecía una buena elección puede acabar teniendo el efecto contrario al buscado: a veces, un currículum perfecto no lo es todo.
4- Procesos de selección excesivamente largos
Los procesos de selección no deben eternizarse. Alargarlos solo supone una pérdida de recursos y tiempo.
5- Hacer un proceso de selección demasiado lineal
Un proceso de selección puede tener fases distintas, pero si en todas las entrevistas se evalúa exactamente lo mismo, se pierde eficacia. Cada etapa debe tener un objetivo específico y preguntas concretas. Para evitar redundancias, planifica bien y colabora activamente con tu equipo.
6- No mantener informados a los candidatos
Si un candidato te interesa o tienes dudas entre varias opciones, no pierdas el contacto.
7- Terminar entrevistas de forma abrupta
No todos los candidatos cumplen con lo que esperas, pero todos merecen respeto. Han invertido su tiempo y tienen expectativas legítimas. Aunque no sean seleccionados, trata cada entrevista con profesionalismo y evita cortar la conversación de manera brusca. Nunca sabes si en el futuro esa persona puede encajar en otro puesto o incluso convertirse en cliente. Además, tu trato influye directamente en la imagen de tu empresa como empleadora.


