Si tu rol en RR. HH. o gestión de personas en España te enfrenta a retos complejos en bienestar laboral, incluyendo la baja por depresión, te presentamos una guía clara y actualizada sobre cómo gestionar una baja por depresión desde la perspectiva legal y de RR. HH. en España.
Datos clave de la baja por deprecion
- La baja por depresión es una incapacidad temporal que se reconoce cuando el trabajador está psicológicamente incapacitado para realizar su trabajo y asumir las responsabilidades de su puesto.
- Según el INSS, la baja por depresión en España ha aumentado un 72% entre 2020 y 2024, con 643.681 bajas registradas en 2024.
- De acuerdo con el INSST, entre 2018 y 2024, las bajas por síntomas emocionales crecieron un 490%, mientras que los diagnósticos de ansiedad aumentaron un 120%.
- El 70% de las organizaciones españolas carecen de programas específicos de salud mental laboral, según Cinco Días/El País y estudios recientes.
La salud mental de los empleados no es solo una tendencia pasajera, sino un pilar fundamental para el bienestar y la productividad de cualquier organización.
En este artículo, te dejamos una guía de todo lo que debes saber sobre la baja por depresión, desde los síntomas más comunes y cómo identificar a un empleado que podría necesitar ayuda, hasta los pasos adecuados para gestionar su baja de manera eficiente y empática. ¡Vamos a ello!
Conoce sobre la baja por depresión
La depresión es un trastorno mental común que afecta a millones de personas. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que en todo el mundo el 5% de los adultos padecen depresión.
El trastorno puede convertirse en un problema grave que produzca sufrimiento a la persona que lo padece y afecte a sus actividades personales y profesionales puesto que produce fatiga, desinterés, alteraciones del sueño y culpa, entre otros efectos. La persona que se encuentra en esta situación puede solicitar una baja por depresión.
Qué es la baja por depresión?
Cuando una persona sufre una depresión necesita un tiempo para recuperarse y puede solicitar una baja para descansar y centrarse en sí misma.
La baja por depresión es un tipo de baja laboral que se reconoce a las personas trabajadoras cuando están incapacitadas psicológicamente para realizar su trabajo y asumir la responsabilidad derivada de su puesto en la empresa.
El trabajador es quien decide si comunica a la empresa la causa de la baja puesto que es confidencial y el médico que le trata será el único que conozca esa causa.
Conocer a fondo la baja por depresión ayuda a los empresarios a gestionarla correctamente y a cuidar a sus empleados cuando se encuentran en esta situación. Es importante empatizar con la persona y facilitar todos los trámites para que se sienta entendida y ayudada.
Según la Ley General de la Seguridad Social y la Ley 11/2022 de salud mental, la baja por depresión se tramita como incapacidad temporal, bajo contingencias comunes o profesionales según el origen, y debe reconocer derechos de detección, acompañamiento y retorno progresivo.
Qué tipos de baja por depresión existen?
Dependiendo del origen de la depresión, se distinguen dos tipos de baja laboral:
- Baja por depresión derivada de contingencias comunes: En este caso, la baja por depresión se origina por causas ajenas al trabajo y puede derivarse de problemas financieros o de la muerte o enfermedad de un familiar, por ejemplo.
- Baja por depresión derivada de contingencias profesionales: En este supuesto, la baja por depresión deriva de la actividad laboral. Por ejemplo, puede deberse a un caso de acoso en el lugar de trabajo.
Este tipo de incapacidad temporal por enfermedad común o por riesgos profesionales determina el modo de gestión y las prestaciones asociadas según la Seguridad Social en España.
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Cuál es la duración de la baja por depresión?
La incapacidad temporal por depresión tiene una duración máxima de 12 meses, prorrogables hasta 18 meses si hay indicios de recuperación, conforme a la normativa española según el INSS.
Si tras 18 meses persisten los síntomas, deberá evaluarse la posibilidad de una incapacidad permanente mediante tribunal médico según el INSS.
Por lo tanto, el tiempo máximo de baja por depresión es de 18 meses en total.
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Quién paga la prestación durante la baja por depresión?
Como regla general la prestación durante la baja la paga la empresa con la misma periodicidad que el salario. Al igual que otras bajas laborales, la baja por depresión es una prestación donde los trabajadores dejan de cobrar el salario y pasan a cobrar una prestación por incapacidad temporal de enfermedad común.
Vemos a continuación los detalles:
Si se trata de una baja por contingencias comunes:
- Del día 1 al 3 la baja no es retribuida.
- Del día 4 al 16 la empresa paga la nómina equivalente a un 60% de la base reguladora.
- Del día 16 al 20 paga la Seguridad Social un 60% de la base reguladora.
- Del día 21 hasta que se cumpla un año también paga la Seguridad Social, pero el importe aumenta a un 75% de la base reguladora.
En el caso de una baja por contingencias profesionales:
- El día 1 de salario lo paga la empresa.
- Del día 2 en adelante paga la Seguridad Social un 75% de la base reguladora.
Es importante destacar que los convenios colectivos pueden mejorar ese 75% y el pago se compartirá entre la Seguridad Social y la empresa, que pagará lo que exceda del 75%.
La ley exige que el trabajador reciba un retorno progresivo si lo recomienda el sistema sanitario, aunque no es una obligación legal, la empresa debe facilitarlo si el médico lo sugiere según la Ley General de la Seguridad Social y el RDL 8/2015.
Para tramitar una baja por depresión derivada del entorno laboral existen casos recientes donde, como recogen sentencias laborales y el INSST, se ha reconocido como accidente laboral (por ejemplo, ansiedad por conflicto laboral), lo que implica prestaciones distintas.
Qué puede hacer y qué no el trabajador que está de baja por depresión?
Existen muchas dudas sobre qué puede hacer y qué no un trabajador durante una baja por depresión. Las empresas tienden a pensar que si algunos de los miembros de su equipo solicitan una baja por depresión, no son capaces de tener una vida activa y poder realizar actividades como viajar o algún deporte.
Cuando la realidad es que necesitan de algunas de estas actividades para poder superar este tiempo de depresión y desmotivación por el que están pasando. Veamos algunas de las actividades que puede y no puede realizar una persona de baja por depresión a continuación:
- Viajar: El trabajador podrá viajar si existe un informe médico que acredite que el viaje será beneficioso para su salud.
- Deporte o salidas con amigos: Son actividades que favorecen la salud por lo que sí se pueden realizar.
- Realizar un examen: En este caso también es necesario un informe médico, ya que si el empleado no puede desarrollar su trabajo se considera que no puede hacer un examen que requiere un gran esfuerzo mental.
- Hacer otro trabajo o atender un negocio: Si el empleado realiza otro trabajo durante la baja o atiende un negocio, la empresa puede considerar que se incumple la buena fe derivada del contrato de trabajo y podría despedir al trabajador.
- Atender llamadas: El trabajador que esté de baja por depresión debido a contingencias profesionales no tiene obligación de atender llamadas o correos electrónicos de trabajo ya que debe centrarse en su recuperación. En el caso de que se trate de una baja por depresión por contingencias comunes, sí que podrá haber cierta comunicación con la empresa.
Si existe informe médico que avale actividades como deporte o viajes, no constituyen incumplimiento contractual. La normativa protege el derecho al descanso y recuperación adaptada según la Ley General de la Seguridad Social.
Cómo detectar y combatir la baja por depresión en tu empresa?
Los responsables de la gestión de personas en las empresas deben centrarse no solo en el bienestar físico de la plantilla, sino también en el bienestar emocional. Para lograrlo, las empresas (especialmente mayores de 50 personas según Ley 11/2022) deben implantar diversas medidas como las siguientes:
Sensibilizar a los trabajadores
Es importante que los trabajadores sepan reconocer los síntomas de la depresión para detectarla cuanto antes y poder actuar. Para ello se pueden utilizar talleres o cursos en los que se hable de la depresión, sus síntomas y las medidas que se pueden tomar para afrontar las consecuencias.
Implantar un servicio de atención psicológica online
La ayuda psicológica puede ser una excelente herramienta para proteger la salud mental de los trabajadores. Se puede implantar, por ejemplo, un servicio de atención psicológica por internet que esté disponible en cualquier momento.
Facilitar herramientas de comunicación bidireccional
La comunicación entre los responsables de la gestión de personas y los trabajadores es la base de una detección temprana de los problemas de salud mental y de una buena gestión.
Realizar encuestas
Conocer la situación de cada persona de la plantilla ayudará a detectar problemas o actuar antes de que aparezcan. Las encuestas son una buena herramienta para conocer a cada empleado y saber lo que le preocupa de forma confidencial.
Establecer un protocolo de actuación
También es aconsejable que la empresa elabore un protocolo de actuación para los casos de baja por depresión de forma que el empleado sepa cómo actuar, a quién puede recurrir y qué trámites debe realizar.
Utilizar un software de recursos humanos
Para gestionar las ausencias derivadas de una baja por depresión puedes utilizar un software de recursos humanos como Factorial. Podrás agilizar las gestiones de manera que se ahorre tiempo y se impulse la satisfacción de los empleados, a la vez que se realiza un seguimiento del trabajador, de manera que se sienta apoyado.
Asimismo, contar con un protocolo documentado de detección, acompañamiento y retorno laboral reduce riesgos de reclamaciones por vulneración de derechos fundamentales según el INSST.
Por ejemplo, con el módulo de ausencias de Factorial puedes automatizar la detección de bajas, configurar alertas para retorno progresivo y generar informes por rangos de edad o departamento, facilitando el cumplimiento normativo y bienestar laboral.
Por lo tanto, la incapacidad temporal por depresión se puede evitar y tratar de forma eficaz. Para ello las organizaciones deben desarrollar la empatía y el cuidado hacia sus empleados. No podemos olvidar que detrás de una marca o del nombre de una empresa hay personas que pueden tener problemas o dificultades en la vida y a las que se les debe tender una mano que les ayude.
Cómo gestionar las bajas médicas fácilmente?
La gestión de la baja por depresión se puede convertir en un problema, si no se gestiona de la manera adecuada. Los managers necesitan estar al tanto de la salud de sus trabajadores ya que es un factor que repercutirá directamente en su motivación y su productividad.
Con un software de ausencias podrás gestionar las bajas médicas de tus trabajadores, determinar si necesitan aprobación y si es necesario adjuntar un justificante para efectuar la baja. Además, permite asignar a una persona encargada de aprobar y rechazar las ausencias de un equipo en específico o de cada trabajador.
El software de Factorial ofrece informes con el detalle de las ausencias de determinados empleados/as pudiendo filtrar la búsqueda a un rango determinado de fechas. Incluso se puede exportar un informe con las ausencias pasadas, las pendientes de ser aprobadas y las rechazadas.
Un software HR bien configurado ayuda a asegurar que los partes se reciben, se realizan seguimientos automáticos, se ofrece acompañamiento personalizado y se documenta todo el proceso para auditorías.
👉 ¿Quieres saber más sobre los requisitos para pedir una baja laboral? He aquí nuestro artículo sobre baja laboral
Preguntas frecuentes sobre la baja por depresión
La baja por depresión es una incapacidad temporal que puede reconocerse cuando una persona trabajadora no está en condiciones de desempeñar su puesto por motivos de salud mental. En esta sección resolvemos las dudas más habituales sobre su duración, cuánto se cobra, quién paga la prestación, qué puede hacer la persona durante la baja y cómo debe gestionarla la empresa de forma legal, empática y preventiva.
Puede ser compatible si el viaje no perjudica la recuperación y está alineado con el tratamiento médico. Lo recomendable es contar con criterio o informe médico, especialmente si el desplazamiento puede generar dudas. La clave es que la actividad no contradiga la finalidad de la baja ni retrase la recuperación.
No. Desde el 1 de abril de 2023, la persona trabajadora ya no tiene que entregar a la empresa los partes médicos de baja, confirmación o alta. El médico entrega una copia a la persona trabajadora y la empresa puede acceder a la información administrativa a través del Fichero INSS Empresas.
La empresa recibe la información necesaria para gestionar la incapacidad temporal, pero no tiene derecho a conocer el diagnóstico médico concreto si la persona trabajadora no desea comunicarlo. La causa médica forma parte de la información de salud y debe tratarse con especial confidencialidad.
Si la baja por depresión se tramita como contingencia común, la persona debe estar afiliada y en alta o situación asimilada al alta, y haber cotizado al menos 180 días dentro de los cinco años anteriores. Si se reconoce como contingencia profesional, no se exige periodo mínimo de cotización.
En la práctica, la empresa suele abonar la prestación mediante pago delegado en la nómina. Si la baja es por contingencia común, la empresa asume el pago entre los días 4 y 15, y desde el día 16 la responsabilidad corresponde al INSS o a la mutua. En contingencias profesionales, la prestación corresponde a la entidad gestora o mutua desde el día siguiente a la baja.
Si la baja se considera contingencia común, no se cobra prestación durante los tres primeros días. Desde el día 4 hasta el día 20 incluido se cobra el 60 % de la base reguladora, y desde el día 21 en adelante se cobra el 75 %. Si se reconoce como contingencia profesional, se cobra el 75 % de la base reguladora desde el día siguiente a la baja.
La duración depende de la evolución clínica y del criterio médico. Como incapacidad temporal, puede durar hasta 365 días y prorrogarse otros 180 días si se prevé que la persona puede recibir el alta durante ese periodo. Si la situación continúa, el INSS puede valorar una incapacidad permanente.
La baja por depresión debe emitirla un médico del sistema público de salud o, en determinados casos, la mutua si se tramita como contingencia profesional. La empresa no decide si una persona está o no de baja; su papel es gestionar correctamente la información administrativa, respetar la confidencialidad médica y organizar la ausencia.



