Para poder entender las implicaciones y el significado del concepto de “liderazgo consciente”, antes debemos lograr entender a qué remite la idea de “consciencia”. Esta puede ser comprendida como self-awareness o la capacidad no solo de darnos cuenta, sino también de poder reflexionar acerca de nuestras acciones, roles y repercusiones de nuestras acciones.
Datos clave
- El liderazgo consciente es el estilo de dirección que combina autoconciencia (self-awareness), reflexión constante y responsabilidad social en la toma de decisiones empresariales., per Corrigendum: Take a “selfie”: Examining how leaders emerge from leader self-awareness, self-leadership, and self-efficacy
- Solo el 10 % de los profesionales en España se siente comprometido con su trabajo, frente a un 72 % que se limita a cumplir con sus funciones.
- Sustituir a un profesional cualificado puede costar hasta el 200 % de su salario anual, un coste que un liderazgo más consciente ayuda a reducir mejorando la retención del talento.
En qué consiste el liderazgo consciente?
Nuestro sistema de creación de significado es nuestra estructura mental. Podemos pensarlo incluso como si se tratara de un “sistema operativo interior”. Para los psicólogos se trata de mapas mentales y para los neurocientíficos, de redes neuronales.
Lo cierto es que, sea de la forma que sea, nuestra consciencia es aquella parte esencial e indivisible de nuestro ser que toma decisiones por nosotros después de analizar, filtrar y comparar nuestras experiencias con nuestros recuerdos y todo tipo de conocimiento que tengamos sobre un tema.
Mindfulness y presencia: la base del liderazgo consciente
Íntimamente relacionado con el mindfulness, el liderazgo consciente exige que las personas a cargo de los destinos de una compañía se encuentren totalmente presentes en sus funciones y en su rol, de manera que, justamente, tomen decisiones conscie ntes.
Los líderes conscientes no toman decisiones únicamente basándose en números fríos y ya, sino que, por el contrario, logran concebir la empresa como un organismo en sí mismo. El impacto directo de este tipo de dirigencia se ve en aspectos “intangibles” o difíciles de cuantificar, y la cultura de empresa es el área donde esto se refleja con mayor intensidad.
Qué beneficios tiene el liderazgo consciente y responsable?
Practicar el mindfulness o simplemente hacer el ejercicio diario de intentar no distraernos con nimiedades o tareas cotidianas es vital para poder alcanzar un liderazgo consciente.
La enorme mayoría de las personas y, específicamente, los líderes, pueden dejarse llevar por las distracciones que conlleva la batería de estímulos a los que estamos expuestos de forma permanente. Llamadas telefónicas, reuniones que podrían haber sido un e-mail y notificaciones de todo tipo en el móvil despiertan la parte más primitiva de nuestro cerebro, lo que se conoce como la capacidad de reacción inmediata.
Cuando vivimos nuestro día a día gobernados por esta parte más instintiva o visceral de nuestra psique, no es extraño que perdamos de vista las metas a largo plazo o, como se dice vulgarmente, que el árbol no nos permita ver el bosque. Por eso, cuando practicamos el liderazgo consciente, son muchas las ventajas que podemos obtener:
| Beneficio | Impacto en la organización |
|---|---|
| Incremento de la productividad | Un liderazgo consciente promueve la eficiencia y la claridad en la toma de decisiones, lo que favorece una mayor productividad y mejores resultados para la empresa. |
| Mejora de la retención de talento | Al mejorar el compromiso y el bienestar, el liderazgo consciente contribuye a que los empleados deseen permanecer más tiempo en la empresa, reduciendo así la rotación. |
| Fortalece el employer branding | Una cultura basada en la consciencia y la responsabilidad social proyecta una imagen positiva y atractiva tanto a empleados actuales como a potenciales. |
| Mayor compromiso y motivación | Los equipos que cuentan con líderes conscientes presentan niveles superiores de compromiso laboral y satisfacción. |
| Influencia positiva en la comunidad | El liderazgo consciente impulsa acciones socialmente responsables y sostenibles, beneficiando a la empresa y a su entorno. |
Incremento de la pro ductividad.
Creer que generar horas extras y pasar tiempo de más en nuestros espacios de trabajo o conectados de manera remota es una suerte de leyenda urbana instalada acerca del mejor desempeño laboral. Sin embargo, la productividad poco tiene que ver con esto, por el contrario, se trata de ejecutar de manera eficiente y eficaz las tareas que correspondan, en un marco de tiempo acorde que contribuya a maximizar nuestros recursos.
Los líderes conscientes están presentes en el sitio donde se encuentran (literal y figurativamente hablando), no añoran el pasado ni tampoco se pierden en las ansiedades de lo que depara el futuro. Esto ayuda a poder concentrarse en aquellos temas que realmente importan y poder llevar adelante una toma de decisiones robusta.
Impacto en la comunidad.
Al no estar absortos únicamente en la generación de negocios, los líderes conscientes a menudo se plantean no solamente la repercusión de sus decisiones dentro de la plantilla de empleados, sino además en el entorno inmediato, como la ciudad, la región o el país donde se inserta la empresa.
Esto facilita, entre otras cosas, que se modifiquen políticas y métodos de producción orientados a la sostenibilidad empresarial.
Mejora el employer branding.
No hay mejor promotor o embajador de marca que los propios CEO de una empresa. No existe campaña de publicidad o marketing que pueda contra la imagen y la atmósfera que se crea dentro de una organización a partir de las ideas y acciones que emanan desde aquellos que tienen roles directivos.
Una empresa que no solo es exitosa sino que, además, logra un impacto positivo dentro de una comunidad es la mejor manera de reforzar el employer branding. Y esto solo puede lograrse gracias al liderazgo consciente.
Cinco características del estilo de liderazgo consciente
Los buenos líderes y, mucho menos, los líderes conscientes no nacen, sino que se hacen. Se construyen cada día gracias a un trabajo hecho con toda la intención de elevar al siguiente nivel la forma en la que se gestionan las diferentes áreas y el destino de su empresa.
Desde Recursos Humanos, este tipo de personalidades puede cultivarse a partir de un proceso de headhunting o selección donde se busque, justamente, personal directivo que cuente con las competencias necesarias para este fin, como la empatía, la buena comunicación y la facilidad para crear vínculos interpersonales.
A la hora de dar con, encontrar o crear un líder consciente, es necesario que cuente con estas características:
Consultan la opinión de otras personas.
Un líder consciente es una fuerza unificadora que les permite a los empleados saber que están siendo escuchados. Además, un líder consciente es lo suficientemente seguro de sí mismo como para reconocer las deficiencias propias y buscar el consejo de los demás, en los que deposita toda su confianza y ante quienes no teme exponer sus vulnerabilidades.
Contemplan las consecuencias de sus actos.
Los líderes conscientes son altamente empáticos y pueden ponerse con facilidad en el lugar de los demás. Esto los hace especialmente sensibles como para poder preocuparse acerca de la manera en la cual sus acciones afectarán a su entorno inmediato, la empresa e incluso a la comunidad.
Consideran las repercusiones de una decisión en su equipo y deciden cuidadosamente entre alternativas para asegurarse de que se obtenga el mejor resultado posible. Por lo tanto, son, además, personas flexibles que no temen dar un paso al lado si son alertadas de un potencial daño o comportamiento riesgoso innecesario respecto de los destinos de la organización o determinados proyectos.
Motivan a los demás.
Aquí el factor determinante será la generosidad. Las personas que ejercen el liderazgo consciente no se sienten amenazadas por las posibilidades de éxito, ascenso o crecimiento profesional de sus pares respecto de sus planes de carrera.
Por el contrario, en lugar de liderar con una actitud de «yo tengo el poder», los líderes conscientes llevan consigo la actitud que puede leerse como «yo quiero empoderarte». Infundir miedo en las personas que supervisan, llevar las riendas desde la sensación de penitencia y castigo por cometer errores, no les interesa porque saben que eso no llevará a ninguna parte.
Las personas naturalmente se inclinan a cumplir con sus objetivos e incluso a proponer ideas nuevas o disruptivas si sienten que cuentan con el apoyo y la compasión de sus líderes.
Inspiran a las personas en su entorno.
Que todas las personas importen, sin importar su rango, rol o antigüedad dentro de la empresa, es un rasgo típico del liderazgo consciente. Dar espacio al debate, la participación, la colaboración y apostar por capacitar y formar a sus empleados es una prioridad.
Los líderes conscientes aportan autenticidad a todo lo que hacen, predican con el ejemplo, muestran un interés real por las personas que los rodean y construyen intencionalmente una comunidad o, mejor dicho, una red de contención donde todas las opiniones son válidas. La finalidad de esto es siempre la de crear valor añadido no solo en términos de experiencia o trayecto laboral, sino respecto de los bienes o servicios que se produzcan.
Los espacios donde todas las personas tienen su espacio para innovar son, en definitiva, los lugares donde la innovación vive.
Demandan feedback (y actúan en consecuencia).
Solicitar feedback, escuchar opiniones favorables o no y tomar decisiones sin importar si esto es contrario a su sentir o, inclusive, si se trata de un golpe al ego, es una característica propia de un líder consciente. Esto se debe a que este tipo de personas priorizan el aprendizaje continuo y el crecimiento personal.
A diferencia de quienes simplemente se limitan a dar órdenes sin más, los líderes conscientes son aquellos que pueden tomar la crítica como una herramienta y hacer ajustes para guiar mejor a quienes los rodean. A la hora de gestionar talento, no será suficiente con adoptar uno de los estilos de liderazgo en empresas y adaptarlo a nuestro día a día.
Debemos conocer a nuestro equipo si queremos que la figura del líder aporte rendimiento al proyecto y no se convierta en una fuente de conflictos. De esta misma manera, el desempeño de nuestro equipo mejorará gracias a su cultura organizacional. Sin duda, el estilo de liderazgo que escojamos puede marcar un antes y un después en un proyecto.

