La competitividad, la inseguridad laboral y las exigencias del entorno empresarial generan angustia, agotamiento emocional, trastornos del sueño y otras dolencias físicas y psicológicas en el personal. El burnout laboral o síndrome de agotamiento profesional es hoy una de las principales causas de baja médica en España, con consecuencias directas sobre la productividad y el bienestar de los equipos.
Datos clave sobre el burnout laboral
- Qué es el burnout laboral? Es un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y reducción de la eficacia profesional causado por el estrés laboral crónico, reconocido oficialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
- El 55% del personal en España ha experimentado burnout y el 41% declara sentirse estresado en su puesto de trabajo, según una encuesta nacional realizada en 2025 a más de 1.500 trabajadores.
- El estrés laboral crónico genera pérdidas anuales de hasta 59.600 millones de euros para el tejido empresarial español, entre absentismo y caída de productividad.
- Según el informe State of the Global Workplace 2026 de Gallup, solo el 20% del personal mundial está comprometido con su trabajo, lo que evidencia que el agotamiento y la desconexión son un fenómeno global con impacto directo en los resultados empresariales.
El burnout laboral, también conocido como síndrome del trabajador quemado o agotamiento profesional, ha sido reconocido oficialmente como síndrome por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde su registro como enfermedad laboral no ha dejado de extenderse, pero qué es exactamente, cuáles son sus causas y síntomas?
Qué es el burnout laboral?
En 1974, Herbert Freudenberger introdujo el concepto de burnout definiéndolo como un estado de agotamiento provocado por la frustración y la sobrecarga de recursos que consume la energía física y mental del trabajador. Décadas después, las psicólogas Christina Maslach y Susan Jackson lo definieron como un síndrome psicológico tridimensional compuesto por agotamiento emocional, despersonalización y reducción de la realización personal, una definición que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) recoge en su Nota Técnica de Prevención NTP 732 como referencia para la evaluación del síndrome en España.
Actualmente se define como un síndrome provocado por el estrés laboral continuado que termina convirtiéndose en crónico. Sus tres dimensiones clínicas son: el agotamiento emocional (sensación de vacío y falta de energía), la despersonalización (actitud cínica y distante hacia el trabajo y las personas) y la reducción de la eficacia profesional (sensación de ineficacia y pérdida de logro).
Además, pierden el interés por los objetivos de la empresa y adoptan una actitud negativa hacia su puesto de trabajo.
No obstante, el estrés laboral no es sinónimo de burnout, pero sí tiene una relación directa. Por lo general, es normal tener épocas de mayor estrés en el trabajo.
Pero si este desgaste o estrés se prolonga en el tiempo, y no existe un margen de recuperación que permita al individuo retomar la calma y el control sobre su cuerpo y mente, puede acabar padeciendo el síndrome del trabajador quemado.
Quién sufre de burnout en el trabajo?
Los datos muestran que las mujeres se ven ligeramente más afectadas: el 45% experimenta estrés laboral con frecuencia, frente al 38% de los hombres, según una encuesta nacional realizada en 2025 a más de 1.500 trabajadores en España. El personal de entre 45 y 54 años también presenta una vulnerabilidad especial, con un 46% que declara sufrir estrés laboral y un 10% que afirma sentirse estresado de forma permanente.
En cuanto al trabajo no remoto, también sufren más burnout quienes son víctimas del mobbing laboral y aquellos en entornos de alta rotación o con riesgo de discriminación institucionalizada.
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Según el informe OSH Pulse 2025 de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), el 40% del personal español vincula directamente su ansiedad o depresión al trabajo, once puntos por encima de la media europea, lo que sitúa a España como el quinto país de la UE con mayor estrés laboral. Además, casi la mitad del personal (49%) declara sufrir presión de tiempo o exceso de tareas, frente al 44% de la media de la UE.
Cuáles son los principales síntomas del síndrome de burnout?
El síndrome de burnout puede surgir en cualquier sector, aunque el riesgo es mayor cuando existe una brecha entre las expectativas del individuo y la realidad de sus funciones. En España, los sectores con mayor incidencia son la hostelería, la selección de personal y la tecnología, donde las largas jornadas y el trabajo emocional intenso elevan el nivel de estrés de forma sostenida.
Entre sus principales síntomas destacan:
Agotamiento físico y mental
El individuo sufre una pérdida paulatina de energía, que acaba afectando a su físico y mente. Las principales señalas de agotamiento físico son: fatiga crónica, dolores de cabeza y músculos, insomnio, pérdida de peso, desórdenes gastrointestinales, dolores en el pecho, hipertensión, resfriados recurrentes, aparición de alergias, etc.
Por su parte, la ansiedad y la depresión son las protagonistas de los cuadros severos del agotamiento mental. El burnout se nutre de la irritabilidad, frustración, distanciamiento afectivo, desorientación y aburrimiento.
Cinismo organizacional
El agotamiento profesional produce un cambio en el comportamiento de los trabajadores. Suelen adoptar una actitud pasiva y apática con respecto a los objetivos de la compañía, reducen su compromiso y activan su lado pesimista, sarcástico y hostil. La irritabilidad y el aislamiento se convierten en contextos habituales dentro de la cotidianidad laboral.
Declive de la productividad
A causa de la fatiga corporal y la actitud negativa del trabajador, la productividad de la empresa se ve dañada. La desmotivación que genera el descontento con el entorno laboral provoca una ausencia de la realización de las tareas, los olvidos se vuelven frecuentes y la apatía generalizada dificulta la concentración.

Qué factores influyen en el desarrollo del burnout laboral?
El agotamiento profesional no tiene una única causa, sino que suele ser el resultado de muchos factores de riesgo psicosocial que repercuten en la salud del trabajador. Generalmente, suele aparecer en personas con turnos laborales y horarios que afectan a sus condiciones biológicas, personales y emocionales.
En consecuencia, alteran los ritmos cardíacos, los ciclos del sueño, los patrones de temperatura, el ritmo de adrenalina y la conciliación familiar. Por otro lado, en las épocas de crispamiento y crisis el burnout puede surgir de forma insidiosa y clínica en los grupos de alto riesgo de desempleo y vulnerabilidad, como son los jóvenes, mujeres y las personas mayores de 45 años.
Aunque no existe un pacto claro sobre la influencia de la antigüedad profesional, algunos expertos apuntan a una relación directa entre las personas más experimentadas, puesto que con los años se origina un desasosiego con el puesto de trabajo.
Las malas relaciones interpersonales entre los miembros de una organización, el salario insatisfactorio, las estrategias empresariales que reducen la presencia de las funciones de los empleados y la nula retroalimentación son otros factores de riesgo en el entorno laboral que pueden acabar desembocando en el síndrome de agotamiento laboral.
Las causas más frecuentes del burnout según los datos
Una encuesta nacional realizada en 2025 a más de 1.500 trabajadores en España identificó las causas de estrés laboral más citadas:
- Carga de trabajo excesiva o poco realista señalada por el 41% del personal encuestado.
- Largas jornadas laborales citada por el 33%.
- Falta de reconocimiento o aprecio mencionada por el 31%.
- Mala gestión o liderazgo indicada por el 30%.
- Salarios o prestaciones inadecuados señalada por el 26%.
A estas causas se suman la mala conciliación entre vida laboral y personal, la falta de recursos, la presión para estar disponible fuera del horario laboral y la existencia de una cultura de trabajo tóxica.
Cómo prevenir el burnout laboral en la empresa?
Para conseguir prevenir el desgaste profesional las empresas deben desarrollar estrategias a largo plazo. En primer lugar, es crucial brindar información sobre el síndrome de burnout, sus síntomas, causas y consecuencias principales. De este modo, resulta sencillo detectarlo a tiempo y revertir los primeros signos de estrés.
Por otra parte, los líderes de equipos tienen que evitar la sobrecarga constante de tareas, esforzarse en equilibrar las funciones de los empleados y vigilar las condiciones del ambiente laboral. Además, los horarios tienen que ser flexibles, así se evita el desgaste físico y mental, permitiendo una mejora de la organización familiar y personal.
Las fases del burnout: cómo evoluciona el síndrome
El burnout no aparece de forma repentina. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) describe en su NTP 704 un proceso gradual que avanza por etapas:
- Entusiasmo inicial: el trabajador tiene altas expectativas y se implica en exceso.
- Estancamiento: las expectativas no se cumplen y aparece la frustración.
- Frustración: el trabajador cuestiona el valor de su trabajo. Surgen los primeros síntomas físicos y emocionales.
- Apatía: mecanismo de defensa ante la frustración crónica. El trabajador se desconecta emocionalmente.
- Burnout consolidado: agotamiento total, incapacidad para trabajar y posible necesidad de baja médica.
Detectar el síndrome en las primeras fases es clave para evitar que llegue a la fase de agotamiento total, que puede requerir intervención clínica y baja laboral.
Los profesionales deben anticiparse al desasosiego y abogar por aumentar sus habilidades y competencias, reclamando a las organizaciones mayor formación, materiales y recursos para facilitar su trabajo. El bienestar laboral debe ser una prioridad para la prevención del síndrome del trabajador quemado.
Cómo combatir el burnout o agotamiento profesional?
El síndrome de agotamiento profesional afecta a muchas áreas de la vida, por lo tanto, es fundamental combatirlo desde tres niveles: individual, grupal y organizacional. A nivel individual, los encargados de la gestión humana tienen que implantar acciones de apoyo y asistencia a la salud mental, como la autoevaluación o la conversación con los empleados sobre sus necesidades emocionales.
Por su parte, a nivel grupal, se tiene que aumentar el apoyo social entre el equipo de trabajo. De esta forma, es conveniente romper el aislamiento abogando por la presencialidad, mejorar los procesos de socialización, promover políticas de integración, reuniones de equipo, etc.
En cuanto al nivel organizacional, es crucial eliminar o disminuir los elementos que fomenten el estrés. Para ello, se pueden instaurar políticas de descentralización de la toma de decisiones, ofrecer mayor independencia a los empleados, crear promociones de forma interna, apostar por sueldos competitivos, etc.
La gestión proactiva del bienestar del equipo requiere datos en tiempo real. Con Factorial, los responsables de RRHH pueden configurar encuestas de clima laboral y seguimiento del bienestar para detectar señales tempranas de agotamiento antes de que se conviertan en bajas médicas, centralizando toda la información del equipo en una sola plataforma.
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Qué es la carga de trabajo y qué tiene que ver con el burnout laboral?
La carga de trabajo puede ser física o mental, dependiendo del tipo de actividad que desarrolle el trabajador. Cuando es física estamos hablando de consecuencias como dolor físico, pero esto también puede suceder a personas que estén en oficinas, por culpa de tener siempre la misma postura al trabajar, por ejemplo.
A causa del teletrabajo improvisado y forzado, la comodidad del puesto de trabajo se ha visto comprometida, y esto ha afectado a la salud física de muchos empleados que no han tenido las condiciones adecuadas para trabajar desde casa.
Según el informe State of the Global Workplace 2026 de Gallup, publicado en abril de 2026, solo el 20% del personal mundial está comprometido con su trabajo, y el coste de la desconexión y el agotamiento supera los 10 billones de dólares en pérdida de productividad global. En España, los trastornos mentales ya son la segunda causa de baja laboral, solo por detrás de los problemas musculoesqueléticos.
La carga de trabajo mental
Si la carga de trabajo mental, que es la que implica todo lo que no es esfuerzo físico, es demasiada, puede tener consecuencias devastadoras en los empleados.
Empezando por el estrés laboral y el burnout, también puede conllevar una reducción drástica de la productividad, más errores, ansiedad, depresión, conflictos con compañeros de equipo, mal clima laboral y muchas más.
Sin embargo, lo más frecuente es que los empleados que tienen demasiadas tareas y hacen malabares para finalizarlas todas, trabajen más de la cuenta y hagan horas extras continuamente, y esto les priva de hacer un descanso que les permita desconectar del trabajo.
La carga de trabajo en la Prevención de Riesgos Laborales
La carga de trabajo, tanto mental como física, está directamente relacionada con el riesgo psicosocial, la ansiedad, el estrés y la depresión. Por ello, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales obliga a las empresas a evaluar y controlar los riesgos psicosociales en el entorno de trabajo, incluyendo la carga mental como factor de riesgo específico. El INSST ofrece herramientas de evaluación específicas para este fin, como el método FPSICO.
Indicadores para medir la carga de trabajo
- Escala de Cooper – Harper. Se trata de evaluaciones que tienen en cuenta la dificultad del trabajo del 0 al 10, pero este juicio no es objetivo.
- Swat (Subjective Assessment Technique). Los tres factores de la carga de trabajo aquí son el tiempo que suponen, el esfuerzo mental que implican y el estrés que provocan al trabajador.
- NASA-TLX (Task Load Index). Es parecido al anterior, pero se le añaden el rendimiento y el nivel de frustración de la carga.
- Workload Profile. Este simplemente considera la cantidad de recursos necesarios, relacionados con la carga mental.
Si lo que necesitas son los indicadores que se tienen en cuenta a la hora de considerar la carga de trabajo, más que las estrategias para valorarla, deberás saber que los más comunes son:
- La descripción del puesto de trabajo: aporta información sobre las características del trabajo y los objetivos del puesto.
- El organigrama de empresa: ofrece una visión de la estructura jerárquica y la relación entre departamentos, lo que permite identificar el origen de las tareas asignadas.
- La evaluación del desempeño: muestra cómo gestiona el personal el volumen de trabajo y ayuda a detectar sesgos en la distribución de tareas.
Cuándo puede el burnout derivar en baja médica?
El burnout laboral puede dar lugar a una incapacidad temporal (IT) cuando el médico de atención primaria o el especialista certifica que el estado de salud del trabajador le impide desempeñar sus funciones. En España, los trastornos mentales entre los que se incluye el burnout severo registraron 671.618 bajas laborales en 2024, la cifra más alta desde 2016. El proceso habitual es el siguiente:
- El trabajador acude al médico de cabecera o al servicio de salud laboral de la empresa.
- El médico emite el parte de baja por incapacidad temporal.
- La empresa comunica la baja a la Seguridad Social en el plazo establecido.
- El trabajador recibe la prestación económica correspondiente a partir del cuarto día de baja (con cargo a la empresa los días 4 al 15, y a la Seguridad Social desde el día 16).
La detección temprana del burnout antes de que llegue a requerir una baja médica es la estrategia más eficaz tanto para el bienestar del personal como para la continuidad operativa de la empresa.
Preguntas frecuentes sobre burnout laboral
El burnout laboral es un síndrome de agotamiento profesional causado por estrés laboral crónico. Puede afectar a la salud física y mental del personal, reducir la productividad y aumentar el absentismo, por lo que las empresas deben detectarlo y prevenirlo a tiempo.
El burnout laboral es un estado de agotamiento emocional, físico y mental causado por estrés laboral prolongado. También se conoce como síndrome del trabajador quemado o agotamiento profesional.
Los síntomas más comunes son fatiga crónica, insomnio, dolores físicos, irritabilidad, apatía, ansiedad, falta de concentración y pérdida de motivación. También puede aparecer una actitud negativa hacia el trabajo.
El estrés laboral puede aparecer en momentos puntuales de alta carga de trabajo. El burnout surge cuando ese estrés se mantiene en el tiempo y la persona no tiene espacio suficiente para recuperarse.
Cualquier trabajador puede sufrir burnout, aunque el riesgo aumenta en entornos con alta presión, exceso de tareas, mala gestión, falta de reconocimiento o poca conciliación. También afecta más a personas expuestas a conflictos o alta carga emocional.
Las causas más frecuentes son la sobrecarga de trabajo, las jornadas largas, la falta de reconocimiento, el mal liderazgo, los salarios poco competitivos y una cultura laboral tóxica. La falta de recursos también aumenta el riesgo.
El burnout suele avanzar por fases: entusiasmo inicial, estancamiento, frustración, apatía y agotamiento consolidado. Detectarlo en las primeras etapas permite actuar antes de que derive en una baja médica.
Para prevenirlo, la empresa debe equilibrar cargas de trabajo, mejorar la comunicación, ofrecer flexibilidad, formar a los managers y escuchar al equipo. También es clave medir el clima laboral y actuar ante señales tempranas.
Factorial permite crear encuestas de clima laboral, hacer seguimiento del bienestar del equipo y centralizar datos de ausencias, desempeño y carga de trabajo. Así, RR.HH. puede detectar señales tempranas de agotamiento y actuar antes de que el problema escale.


