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ISO 27001

ISO 27001 vs ISO 22301: ¿cuáles son las diferencias?

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5 minutos de lectura
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La ISO 27001 y la ISO 22301 son dos normas internacionales que se mencionan juntas a menudo y que resultan fáciles de confundir. Las dos ayudan a tu organización a gestionar riesgos y a ganar resiliencia, pero protegen cosas distintas. La ISO 27001 protege la información de tu empresa y la ISO 22301 protege la continuidad de tu negocio cuando algo sale mal. No compiten entre ellas, se complementan.

En este artículo verás qué regula cada norma, en qué se diferencian, qué tienen en común y cómo decidir cuál necesita tu empresa o si te conviene implantar las dos.

¿Qué es la ISO 27001?

La ISO/IEC 27001 es la norma internacional que ayuda a las empresas a proteger su información de forma ordenada. Establece cómo montar un sistema de gestión de seguridad de la información, el llamado SGSI, con el que la organización identifica sus riesgos y decide qué medidas aplicar para reducirlos.

La finalidad de la norma es que ningún dato importante quede expuesto, se altere sin permiso o deje de estar disponible cuando se necesita. Cada empresa parte de sus propios riesgos y elige los controles de seguridad más adecuados, tomando como referencia el Anexo A de la norma.

La ISO 27001 puede certificarla cualquier organización, sin importar su tamaño, aunque cobra especial peso en sectores donde tratar datos con garantías forma parte del día a día, como el tecnológico, el financiero, el sanitario o el legal.

¿Qué es la ISO 22301?

La ISO 22301 es la norma internacional que regula los sistemas de gestión de continuidad del negocio (SGCN). Su finalidad es que tu empresa pueda prepararse, responder y recuperarse ante incidentes que interrumpan sus operaciones críticas, ya sean desastres naturales, cortes de suministro, fallos tecnológicos o ciberataques.

El corazón de la norma es el análisis de impacto en el negocio (BIA), que sirve para identificar cuáles son tus procesos realmente críticos y cuánto tiempo pueden estar parados antes de causar un daño serio. A partir de ahí se definen los planes de recuperación y los objetivos de tiempo y de datos que tu organización se compromete a cumplir.

La versión vigente es la ISO 22301:2019 y se aplica a organizaciones de cualquier tamaño y sector, aunque es especialmente relevante donde la disponibilidad del servicio es crítica, como en banca, sanidad, servicios IT o industria. Su certificación es voluntaria y la emite una entidad acreditada, igual que ocurre con la ISO 27001.

Diferencias entre ISO 27001 vs ISO 22301

Aunque comparten estructura y filosofía, las dos normas persiguen objetivos diferentes y se aplican de forma distinta. Esta tabla resume los puntos clave.

Aspecto ISO 27001 ISO 22301
Objetivo Proteger la información Mantener la continuidad del negocio
Sistema de gestión SGSI (seguridad de la información) SGCN (continuidad del negocio)
Versión vigente ISO/IEC 27001:2022 ISO 22301:2019
Enfoque del riesgo Amenazas a la confidencialidad, integridad y disponibilidad Interrupciones que frenan las operaciones críticas
Herramienta central Análisis de riesgos y Anexo A con 93 controles Análisis de impacto en el negocio (BIA)
Pregunta que responde ¿Cómo protejo mis datos frente a amenazas? ¿Cómo sigo operando si algo falla?
Ejemplos de riesgo Ciberataques, filtraciones, accesos no autorizados Desastres naturales, cortes de suministro, fallos en la cadena
Área implicada IT y seguridad Continuidad, operaciones y dirección

La diferencia de fondo se resume en una idea. La ISO 27001 protege los datos que sostienen tu negocio, mientras que la ISO 22301 protege la capacidad de ese negocio para seguir operando. Una responde a la pregunta de cómo evitas que tu información se vea comprometida y la otra responde a cómo mantienes el servicio en pie cuando ocurre una disrupción.

De ahí sale el resto de las diferencias. La ISO 27001 se apoya en controles técnicos y organizativos para proteger la información, mientras que la ISO 22301 se centra en planes de recuperación, tiempos de respuesta y prioridades de negocio.

¿Se pueden integrar ISO 27001 e ISO 22301?

Sí, y de hecho es la opción más habitual cuando una empresa quiere cubrir a la vez la seguridad de sus datos y la continuidad de sus operaciones. Ambas normas comparten más de lo que parece, porque siguen el mismo esquema de la ISO.

Las dos adoptan la Estructura de Alto Nivel (Anexo SL), un marco común a las normas ISO de sistemas de gestión. Gracias a ello, las cláusulas sobre contexto, liderazgo, planificación, apoyo, evaluación y mejora son prácticamente idénticas en ambas, lo que facilita mucho implantarlas juntas.

También comparten el ciclo de mejora continua PDCA (planificar, hacer, verificar y actuar) y varios elementos de gestión, como el control documental, las auditorías internas, la revisión por dirección y el enfoque basado en riesgos. La propia ISO 27001 ya toca la continuidad de forma parcial a través de sus controles, pero no llega al nivel de detalle de la ISO 22301, que es una norma dedicada por completo a ese objetivo.

Las principales ventajas de un sistema de gestión integrado son las siguientes.

  • Menos duplicidades: una sola documentación base y procesos compartidos reducen la carga administrativa.
  • Gestión del riesgo unificada: una única matriz contempla a la vez la seguridad de la información y la continuidad.
  • Auditoría integrada: un mismo organismo evalúa los dos sistemas en una sola visita, lo que reduce costes y plazos.
  • Resiliencia completa: si un ciberataque compromete tus datos, la ISO 27001 reduce el impacto y la ISO 22301 mantiene el servicio operativo mientras te recuperas.

La clave para integrarlas bien está en mapear primero los procesos críticos, identificar dónde confluyen los requisitos de seguridad y de continuidad y avanzar por fases en lugar de intentar unificarlo todo de golpe.

¿Qué norma elegir para tu empresa?

La elección depende de tu sector, de lo que te piden tus clientes y de dónde está tu mayor riesgo.

La ISO 27001 es la opción si tu negocio se basa en tratar, almacenar o transmitir información sensible, o si compites por contratos donde te exigen evidencias de seguridad. Resulta casi imprescindible en empresas tecnológicas, SaaS, fintech o servicios IT, y se conecta de forma natural con obligaciones como la directiva NIS2.

La ISO 22301 encaja mejor si tu prioridad es garantizar que el servicio no se detiene, algo crítico en banca, sanidad, infraestructuras o industria. En el sector financiero, además, conecta con el reglamento europeo DORA, que exige resiliencia operativa digital y refuerza el valor de tener planes de continuidad probados.

Si tu empresa necesita cubrir las dos dimensiones, seguridad y continuidad, no tienes que elegir. Lo más frecuente es empezar por la ISO 27001, porque tiene más demanda de mercado, y sumar después la ISO 22301 para ampliar la resiliencia. Como comparten estructura, añadir la segunda norma es mucho más sencillo que implantarla desde cero.

¿Cómo Factorial IT te ayuda a cumplir con la ISO 27001?

Muchos de los controles del Anexo A de la ISO 27001 se juegan en el terreno técnico, en cómo mantienes bajo control los equipos, los accesos y los datos que circulan por tu empresa. Factorial IT te da esa capa operativa desde un único sitio, sin repartir la gestión entre varias herramientas sueltas.

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Esto es lo que puedes cubrir con la plataforma.

  • Gestión de dispositivos (MDM): despliega cifrado y políticas de seguridad sobre todos tus equipos Mac, Windows y Linux desde una única consola.
  • Inventario IT siempre al día: tienes localizado cada dispositivo y cada aplicación de la empresa, el punto de partida de la gestión de activos que exige el SGSI.
  • Control de accesos a tus SaaS: cada persona recibe los permisos que le tocan por su rol, con altas y bajas que se ejecutan sin intervención manual.
  • Protección activa en cada endpoint (EDR): los equipos no solo quedan inventariados, también vigilados frente a amenazas para responder antes de que haya incidente.
  • Bajas sin accesos huérfanos: cuando alguien se marcha, sus permisos se cierran al momento y sin depender de que nadie lo recuerde.
  • Compra y ciclo de vida del hardware: adquieres, asignas y recuperas los equipos desde la misma plataforma, con trazabilidad de dónde está cada uno.
  • Evidencia lista para auditar: los registros y los informes de cumplimiento se generan de fondo y los exportas en el momento en que el auditor los pide.

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